UN SEUDÓNIMO, DOS MAESTROS

Mi abuelo por parte materna murió en 1964, siete años antes de nacer yo. Manuel Arsís Solbes, así se llamaba, fue un tipo bastante culto que escribió docenas de novelas del Oeste en los años 40 y 50. Luchó en el bando perdedor durante la Guerra Civil y contar historias bajo el seudónimo M. De Silva fue uno de los pocos trabajos que le dejaron desempeñar a un rojo como él, comandante del ejército para más inri.

M. De Silva y muchísimos otros escritores se sirvieron del poder de su imaginación para entretener a muchas generaciones de lectores en una época de grandes penurias. Narraron miles de aventuras con una calidad literaria quizás discutible (tengan en cuenta que algunos escribían tres y cuatro novelas al mes), pero que sirvieron de bálsamo ante los malos tiempos que habían dejado atrás y los que aún estaban por llegar. Escribir no daba tanto dinero como uno pueda pensar, por lo que mi abuelo tuvo que dedicarse a otros menesteres para alimentar a su mujer y cinco hijos. Quizás es por eso que sus contemporáneos gozaron de mayor popularidad que él, por la mayor producción literaria y constante presencia en los quioscos. Actualmente dispongo en mi poder de la gran mayoría de novelas que escribió y por lo menos tengo catalogadas las que no poseo.
Sí, es cierto, tengo muchas de sus novelas, puedo leerlas y conocerle mejor a través de sus textos… pero, vuelvo a repetir, no llegué a conocer a mi abuelo. Siempre tendré esa espina clavada en el corazón y nada puede calmar ese pesar. O eso pensaba yo.

Hace un par de meses ocurrió algo que en cierto modo me acercaba un poco más a la figura de mi abuelo. Tras mucho tiempo intercambiándonos mails, por fin pude concretar un encuentro con dos maestros de la novela de género: Rafael Barberán y Àngels Gimeno. Para algunos lectores quizás los nombres de este feliz matrimonio no les diga nada, pero si explico que ambos firmaron más de mil novelas y vendieron millones de ejemplares bajo el seudónimo de Ralph Barby, entonces la cosa cambia, ¿verdad?

Rafael y Àngels son de generaciones posteriores a la de mi abuelo, pero también crecieron bajo los auspicios de la omnipotente editorial Bruguera hasta que decidieron volar por libre y buscar pastos más verdes, pero esa es otra historia. Sus compañeros de armas fueron una serie de grandes autores más conocidos para los lectores por los seudónimos que utilizaban: Francisco González Ledesma (Silver Kane), Juan Gallardo Muñoz (Curtis Garland), Antonio Vera Ramírez (Lou Carrigan), Francisco Caudet Yarza (Frank Caudett), Luis García Lecha (Clark Carrados) y un largo etcétera, algunos ya fallecidos. Ralph Barby no tardó en hacerse un nombre a nivel internacional con sus novelas de intriga  y terror psicológico, géneros especialmente difíciles si pretendes aportar un mínimo de originalidad. Rafael y Àngels siguen viendo cómo hoy día aún se reeditan sus novelas en diferentes países del mundo y no han dejado de escribir nuevos relatos, eso sí, a un modo mucho más pausado que en los años 60 y 70.

 
(De izquierda a derecha: Jordi Ojeda (divulgador de la historieta y profesor de la UPC), Hernán Migoya (Editor, guionista y escritor), Miceal O´Griafa (guionista de cómics francés), Yo (guionista de cómics), Àngels y Rafael (Ralph Barby), Marina (novia de Jordi Pastor), Jordi Pastor (autor de cómics y director de cortos) y Raúl Sánchez, guionista de cortos).


Pueden imaginar, pues, lo dichoso que me sentí cuando por fin pude conocer a ambos escritores. Me hacía mucha ilusión hacer partícipe de este encuentro a otros amigos míos, autores de cómics o simplemente lectores compulsivos y llamé a un buen número de ellos. Unos cuantos se apuntaron a la comida y muchos otros, muy a su pesar, no pudieron acompañarnos por tener ya compromisos (entre ellos el gran Lou Carrigan, otro maestro de las “novelas de a duro” al que estoy deseando conocer en persona). Tras las obligadas presentaciones nos sentamos a la mesa de un restaurante de la calle Jovellanos y ya no paramos de charlar y reír durante toda la tarde. Antes de que llegaran los primeros platos, Rafael y Àngels nos regalaron a todos los comensales un par de libros: “Viaje al horror”, firmado por Ralph Barby y “El vestido”, escrito por Àngels en solitario. No me lo podía creer. Estábamos allí para, de alguna manera, rendir homenaje a nuestros admirados creadores ¡y eran ellos quienes encima nos hacían regalos! Personalmente me sentí fatal porque a mí no se me había ocurrido traerles ningún presente. Migoya fue mucho más listo (siempre lo será) y les regaló su último libro: “Quítame tus sucias manos de encima”, una obra que cualquier friki amante de los libros de aventuras debería tener en primera línea de su biblioteca. Y peor me sentí cuando Àngels y Rafael nos dieron una caja de bombones para celebrar el nacimiento de nuestro hijo ¡otro detallazo por su parte que me hundía más en la miseria! También Jordi y Marina quisieron obsequiarnos con un presente para Ander. Tenemos unos amigos que valen su peso en oro.



Ya desde el principio, Rafael y Àngels se mostraron muy abiertos y no hubieron momentos incómodos, casi parecía una comida familiar.  Ambos nos explicaron su método de trabajo (básicamente, Rafael “prepara su mente” para soñar una historia, la escribe al día siguiente y Àngels se ocupa de pulir y arreglar la prosa de su marido); nos enteramos de que su hermosa hija Violeta es quien ocupa la portada de “El vestido”; la buena relación que tienen con otros autores (siempre hay alguna excepción, claro); anécdotas de primera mano sobre algunos de esos autores y varias de las editoriales para las que han trabajado; lo que les supuso abanderar la marcha de autores de la todopoderosa Bruguera en busca de un futuro incierto; las películas que se han hecho basadas en sus libros; el gran interés que tienen ambos porque se rueden cortos sobre sus relatos (¡Animaos, directores! ¡El material literario es excelente y los derechos no supondrán un problema!).

(Al fondo, junto a Rafael, está Lucy, mi mujer, que se pasó casi toda la tarde amamantando a nuestro hijo y haciendo las fotos que acompañan este texto).

En fin, una tarde del todo inabarcable que acabó en otro local cuya ausencia de aire acondicionado casi acaba con nuestras vidas. Entre sudores y abanicos improvisados, Rafael y Àngels tuvieron la amabilidad de firmarnos los libros que nos habían regalado. Ya en la calle, nos hicimos algunas fotos y nos fuimos despidiendo hasta la próxima ocasión.
 

(Nuestro hijo Ander, con solo 27 días, casi les roba el protagonismo a Rafael y Àngels, jejeje. Algún día verá estas fotos y podré contarle orgulloso quienes son esas personas que le sujetan en brazos).


Ya cuento los días esperando el siguiente encuentro con Ralph Barby. Dos leyendas de las novelas de género, sin duda, pero sobre todo dos personas humildes, cálidas, siempre creativas, deslumbrantes. Por supuesto, cualquier aficionado a las novelas de a duro (también conocidas por bolsilibros) está invitado a la próxima cita.

Saludos.

Raule

Enlaces indispensables:
- Blog de Ralph Barby, donde pueden leer algunos de sus últimos relatos, conferencias y demás noticias relacionadas con su extensa obra.

- Blog de Hernán Migoya, el cual actualiza muy menudo y repleto de entradas locas, ácidas, atrevidas, acertadas, siempre interesantes. Aquí en concreto encontrarán sus impresiones sobre este encuentro con Rafael y Àngels, aunque más bien se trata de una apasionada reseña de “El vestido”, uno de los dos libros que nos regalaron.
 
Un blog dedicado a mi abuelo MANUEL ARSÍS SOLBES, escritor de novelas del oeste que firmaba con el seudónimo M. DE SILVA.

Un blog para llenar con un poco de memoria tanto olvido.

LOS MAESTROS AL HABLA

LOU CARRIGAN. 7 Enero 2008.
Estimado Raúl, ya puedes disfrutar del placer y el honor de tenerme como visitante de tu blog, pues acabo de salir de él tras una atenta lectura y contemplación de nostálgicas fotografías. Se me ocurre que me gustaría muchísimo que mis nietos (o alguno de ellos) dieran la misma muestra de cariño hacia mí y difundieran el nombre y personalidad de Lou Carrigan como estás haciendo tú con tu abuelo. Posiblemente será así; de momento, uno de ellos, el mayor, es quien ha hecho posible esta página y quien me saca de los atascos en los que me hunde mi torpeza informática. Esto aparte, gracias por tus palabras y por tus buenos deseos respecto al agente literario…, aunque debo decirte que los Reyes Magos ya pasaron y no he encontrado ni rastro de un agente literario dentro de mis zapatos… En fin, seguiremos esperando.En cuanto a tu abuelo, M. De Silva, que por supuesto es el personaje de esta comunicación nuestra, siento decirte que poco puedo aportar a tu información actual. No llegué a conocerlo personalmente, pues cuando él falleció yo no trabajaba todavía para Editorial Bruguera, sino para Editorial Rollán, la de las colecciones F.B.I. y Murder Club entre otras. Esto no quita, ni mucho menos, que sepa muy bien que tu abuelo fue uno de los autores conocidos y apreciados entonces, y por cierto que yo debí de leer algunas de sus novelas, incluso antes de iniciarme yo mismo como novelista, pero sinceramente no recuerdo nada que pueda ayudarte en ningún sentido, como no sea el de recordarlo como colega dentro del gran elenco de “forzados de la pluma”, como nos llamaban entonces… y todavía ahora en ocasiones; a este respecto te aseguro que yo nunca me sentí “forzado” en nada, pues escribía lo que quería y cuando quería, siempre, claro está, dentro de unas normas editoriales, como es lógico en la literatura popular seriada. Ojalá que tu abuelo disfrutase con su trabajo tanto como yo con el mío, y de nuevo te felicito por tu comportamiento con su memoria. Te deseo éxito en tu labor de guionista, y por supuesto en la vida, y te envío un afectuoso saludo.




RALPH BARBY. 21 Marzo 2008.
He descubierto el blog que dedicas a la memoria de tu abuelo Manuel Arsís Solbes. Magnífico.
No creas que hemos sido olvidados, yo recibo muchos correos y salutaciones de antiguos lectores o de descendientes de ellos como tú. Supongo que yo era más joven que tu abuelo, comencé a mediados de los sesenta y publiqué hasta los noventa. Vendidos de Ralph Barby, quince millones de ejemplares y si cuentas los lectores por ejemplar, me salen más de cuarenta millones, ya ves que es imposible caer en el olvido. Constato el aprecio de mucha gente en diferentes foros literarios, he escrito y publicado artículos y relatos cortos, puedes encontrar uno en Pasadizo-Portada (Bella morte, vita onora)
Ha sido una vida dura de escritores junto y compartida con mi colega y compañera Àngels, que también te envía un cariñoso saludo.
Un abrazo

V I D A

(Este apartado está todavía en elaboración. No me importa que el blog esté manco durante un tiempo indeterminado, ya que el objetivo principal es que lo vea el mayor número de personas y recabar información sobre las novelas escritas por mi abuelo).

No sabría explicar exactamente por qué no creé antes este blog reivindicando la memoria literaria de mi abuelo. Pero sí conozco los motivos que me impulsan a hacerlo ahora. El primero es el sentimiento familiar de querer conocer mejor a mi abuelo ya que murió siete años antes de mi nacimiento. Muy de cerca le sigue otra gran motivación: resarcir la indignación que sentí al buscar datos sobre él en Google y sólo hallar un par de librerías que aún tenían unas pocas novelas suyas (las cuales pedí de inmediato, claro). Indignado porque otros compañeros de su generación, también escritores de novelas de género, sí permanecen en la memoria colectiva y disponen como mínimo de una web explicando quienes fueron y qué escribieron -es el caso de Marcial Lafuente Estefanía, Silver Kane (Francisco Gómez Ledesma), José Mallorquí Figuerolas (creador de “El Coyote”) y algunos otros.

Sería absurdo e inútil discutir el posible o no talento literario de mi abuelo y coetáneos. Sin que suene a excusa, en aquella época no había libertad creativa ni tiempo para elaborar una buena novela. Existían unas premisas muy rígidas: las novelas debían ser interesantes desde la primera línea, el bueno tenía que ser de una pieza, siempre debía ganar, y bajo ningún concepto se podía vulnerar cualquier principio moral.
Reclamo un poco de atención hacia su figura porque considero que quien dedicó años de su vida a entretener a miles y miles de lectores (en una época sin televisión ni muchos medios de comunicación, en una España gris y franquista, donde el cine de los sábados y las novelas “de a duro” eran las mejores herramientas para combatir el mal humor y el aburrimiento) merece al menos un metro cuadrado en el último rincón de Internet.

Lo explicaba muy bien el antes mencionado Ledesma durante una entrevista que reproduzco en otro apartado de este blog: "En todos aquellos escritores de galera hubo algo de admirable, todos tuvieron que vivir vidas de papel para que sus lectores pudieran soportar la vida de la calle".

MANUEL ARSÍS SOLBES nació en Gandía (Valencia) en 1910, aunque no fue inscrito en el registro hasta Julio de 1912. Poco se sabe de su formación académica, pero al parecer estudió Magisterio, la carrera más barata que había entonces. Fue un hombre muy culto, de eso no hay duda, con un buen conocimiento del inglés.

Cuando no era más que un niño hizo sus primeros pinitos literarios al conseguir que una editorial le publicara unos sonetos. Pero él llevaba en la sangre la vida militar y a los 19 o 20 años decidió labrarse un futuro como soldado. Cuando estalló la guerra civil española en 1936, ya contaba con una experiencia de 5 años en el ejército. Durante la contienda sirvió como comandante en un campo de prisioneros (a quienes compraba alpargatas con parte de su paga) y participó en la liberación de Teruel por las tropas nacionales.
Durante el primer tramo de la guerra se casó por lo civil y tuvo una hija en Noviembre del 37 a la que llamaron Amparín. La criatura llegó a llevar el apellido Arsís, aunque por poco tiempo, ya que después de la guerra los matrimonios civiles fueron anulados.
Por aquel entonces era teniente y sólo el final de la contienda truncó su ascenso a capitán. Un coronel prisionero del campo le firmó un salvoconducto en agradecimiento a sus esfuerzos por hacerles la vida más agradable, pero de nada sirvió: ingresó en prisión por rojo y por desertar de la zona franquista al inicio de la guerra.
No es tan descabellado pensar que si Franco no hubiera ganado la guerra, Manuel Arsís Solbes habría tenido una larga carrera militar (¿General de la República? ¿Por qué no?). Su hijo mayor recuerda un detalle revelador sobre esa pasión castrense: cada vez que sonaba una marcha militar por la radio, se levantaba raudo y veloz de la cama (donde pasaba horas meditando) y empezaba a desfilar por el piso.

El caso es que pasó unos tres años en la cárcel y al salir decidió alejarse de tierras valencianas. Fue uno más de aquellos miles de republicanos “indeseables” que llevaba a cuestas el estigma de haber luchado en el bando perdedor (peor en su caso, que lo hizo como oficial). Para ellos no había trabajo. Se le ocurrió entonces cambiar de aires y reunirse con una hermana suya, comenzar una nueva vida junto a su mujer y su hija. Pero su mujer no estaba dispuesta a abandonar Alcoy por nada del mundo, por lo que Manuel Arsís Solbes se marchó solo y soltero en la vida.

En 1947 volvió a casarse, esta vez por la iglesia, con una bella muchacha llamada Juana…

(continuará)

F O T O S

Mi abuelo, Manuel Arsís Solbes.


Mis abuelos con Bill, su primer hijo. "Libros Solbes" era la librería que tuvieron en Tarragona. Cuentan que mi abuelo estaba aburrido en la puerta de su libreria, esperando la llegada de un cliente que nunca llegaba, cuando pasó un ciclista y le propuso cambiar la libreria por la bicicleta. Por supuesto, el ciclista no se lo pensó dos veces. A continuación mi abuelo subió en la bicicleta y tomó la carretera hacia Valencia para ir a visitar a sus hermanos Emilio, Amalia y Amparín. Tiempo más tarde se excusó de su "negocio redondo"alegando que hacía dos meses que no veía a sus hermanos y que la añoranza le pudo. Parece ser que mi abuelo era capaz de esto y de mucho más.

Mis abuelos Manuel Arsís y Juana Sanisidoro

Mis abuelos y mi tío Bill en el Mercado de Collblanch (Julio de 1960)


Mi abuelo y mi madre Amalia, con mi tío Mano en brazos.



Mis abuelos.


Mi abuelo y mi tío Bill.

C U R I O S I D A D E S

Foto de Kailos Perdomo




CURIOSIDAD 1
FRANCISCO GÓMEZ LEDESMA, más conocido por aquel entonces como Silver Kane, fue uno de los escritores de novelas de género más leídos. He elegido ésta entrevista y a éste autor en concreto porque sus palabras sintetizan muy bien lo que significaron aquellos años para un escritor de novelas populares.
En 1947 pisó por primera vez Bruguera. Muchos años transcurridos (hasta febrero de 1966), muchas vivencias acumuladas. En 1948, el futuro abogado se enteró de la convocatoria del Premio Internacional de Novela que había creado el editor José Janés, con un jurado presidido por Somerset Maugham. Se presentó y ganó. Lo invitaron a conocer al insigne novelista, pero nadie le hizo caso en aquel restaurante de la Barceloneta. Después vino lo peor. La todopoderosa censura dijo que Sombras viejas no se publicaba. Y lo acusaron de rojo, separatista y pornógrafo. Fue a Madrid, a intentarlo en la boca del lobo. Se alojó en un hotel miserable llamado Gran Hotel del Universo, y conoció el bar Flor,
"donde se oxigenaban las cuatro p: putas, policías, periodistas y pobres". Fracaso. Vuelta a Barcelona. Vuelta a Bruguera, pero ya era novelista, y le propusieron que escribiera novelas populares, que entrase a formar parte de los galeotes que, desde el anonimato de sus pseudónimos, hacían libros a destajo. Nació Silver Kane. "Es curioso que me acuerde de todo, la hora, la luz triste, la respiración de mis padres y el color de la máquina alquilada, y en cambio no recuerde exactamente el año". 1952. Primero facultad, después trabajar y por la noche se convertía en Silver Kane. Y en sus novelas triunfaba la justicia, los tiranos eran derrotados, los policías respetaban la ley y los jueces eran justos. Ochenta folios, seis veces al mes. "Aprendizaje de perro", lo llama Ledesma. "En todos aquellos escritores de galera hubo algo de admirable, todos tuvieron que vivir vidas de papel para que sus lectores pudieran soportar la vida de la calle". Pero era duro trabajar sabiendo cuándo se entraba pero no cuándo se salía. Y las horas extraordinarias no se pagaban. "La Santa Casa -así llamaban los autores a Bruguera- utilizó todos los subterfugios del franquismo, que eran amplios y, por supuesto, muy transitados. En este sentido, Bruguera no fue ni mejor ni peor que otros. Toda una historia de este país, toda, fue inmoral y repugnante". Para sobrevivir no tuvo otro remedio que hacer novelas del Oeste bajo el seudónimo de Silver Kane. ¿A cuántos bandidos ha detenido y ahorcado, cuántas balas ha disparado y cuántos caballos ha puesto al galope, señor Kane? "Como Silver Kane tuve que estudiar bien historia y geografía del Oeste, de modo que creo que no hay errores importantes en mis novelas. No recuerdo a cuántos hombres pasé por las armas en ellas, pero no podían ser pocos porque escribía con realismo sobre una sociedad nueva y violenta". Por cierto, ¿cómo se le ocurrió el seudónimo? Sin él, ¿hubiera podido publicar sus novelas? "El editor me dijo que no podría firmar las novelas como González porque nadie me creería. Hacía falta un seudónimo que sonara bien. Yo creé Silver Kane durante una madrugada de pobreza y trabajo, uniendo el nombre de un personaje de cómic que yo escribía (Silver Roy) y el apellido de un dibujante que admiraba (Milton Caniff)". ¿Sabe Vd. que los lectores de aquellas novelas, entre los que me cuento, éramos legión? "Que los lectores eran legión lo sabía sin duda el editor, Bruguera, quien pagaba poco pero siempre me estaba pidiendo renovar los contratos". Cuatro novelas del Oeste al mes, cuatrocientos títulos publicados, ¿de dónde sacaba tanta imaginación? "Sacaba la imaginación porque no había otro remedio. Además, he de confesar que en muchos aspectos el Oeste me gustaba y me sugería cosas: la guerra de Sucesión, los primeros ferrocarriles, la cultura india, la justicia basada en la honradez y el valor, la dama del saloon, que tenía un pasado". ¿Comía de sus novelas o, además, tenía que trabajar en otros menesteres? "Siempre hube de hacerlas como tarea suplementaria, quitando horas al sueño. De día trabajaba todas las horas, o bien estudiaba (por ejemplo Periodismo, donde tuve la suerte de lograr el número uno de toda España) al acabar la jornada de nueve horas mínimo. Y ya en plan de delirium tremens buscaba madrugadas para escribir las novelas que yo consideraba “serias”, y que no podía publicar".
(Por Herme Cerezo para Siglo XXI)


CURIOSIDAD 2
GONZALO TORRENTE BALLESTER recuerda que, con motivo de una apuesta, escribió una especie de plagio de novela del oeste cuando tenía diecisiete años.
“El caso fue, sin embargo, que aquel compañero de colegio, once años más o menos, me apostó una peseta a que yo no era capaz de escribir una novela del Oeste (el Far-West, se entiende, con indios por el medio). Gané la apuesta y recibí la segunda cornada del destino, aquella no cerrada todavía, me cogió ante la extrañeza de los que me rodearon, de los que lo supieron, de todos los bien pensantes y bienhacientes. Este tiene que ser un chico raro. Y no digo que tomasen precauciones, pero sí que me miraban de cierta manera. Y, a veces, me preguntaban: Y, dime, ¿de dónde copias eso que escribes? ¡Hombre, copiar, no! Plagiar, sí, por supuesto: pero hay un matiz... Que yo sepa, todo el mundo empezó plagiando. Si se hace con palabras distintas, viene a ser un ejercicio bastante útil. No conviene, sin embargo, quedar en eso”.


CURIOSIDAD 3
EDUARDO MENDICUTTI ha recreado en "Duelo en Marilyn City" (2003) el mundo del oeste americano, "pero con humor y sin caer en la parodia, comentó, aunque aparezcan cabalgadas, duelos, peleas y crepúsculos como en toda novela de este tipo que se precie. Escribir "un western" es algo que no se me hubiera ocurrido nunca, aunque he introducido elementos que hasta ahora, aunque fueron reales, nunca se habían incorporado como los vaqueros gay o los juegos de palabras como el del título de la historia o el nombre de Marion, que era el auténtico de John Wayne”.

Hasta que fueron llegando las caravanas de mujeres, la conquista del Oeste era cosa de hombres. En Marilyn City, una ciudad de pioneros levantada en las profundidades de Arizona y fronteriza con los territorios de los indios zunis, cowboys viriles, fornidos, audaces y rudos, pero no huérfanos de sensibilidad, construyen y decoran con bastante buen gusto sus casas, cuidan el ganado y se defienden contra los cuatreros, celebran enérgicos rodeos, beben y bailan y organizan broncas monumentales en el Stonewall Salón. Por si esto fuera poco, pelean contra los pieles rojas, se retan a duelo y se enfrentan a forajidos y salteadores de bancos, sin desatender sus necesidades amorosas. Una noche aparecen en el horizonte tres jinetes desconocidos cuya presencia no presagia nada bueno. A partir de ese momento, el sheriff Cameron Closet y su joven ayudante, Ricky Rock, en defensa de la ley, se enfrentarán a un cruel desafío que cambiará irreversiblemente el rumbo de sus vidas.

Siguiendo con humor el modelo popular de las míticas novelas del Oeste, pero sin caer en la parodia, "Duelo en Marilyn City" logra ser una cálida y divertida recreación de “una de vaqueros”. Leyendo esta novela (de un tirón) se confirma que no existen géneros ni obras menores si quien las escribe tiene talento y está tocado por la gracia", comenta Leopoldo Alas, en "El Mundo" .


CURIOSIDAD 4
JOSÉ MALLORQUÍ FIGUEROLA. "Cuando mi padre escribía -recuerda el reconocido escritor César Mallorquí, hijo de José Mallorquí (creador de “El Coyote”)- parecía sumirse en una especie de leve trance, y al verle en ese estado, la mirada perdida y los labios pronunciando palabras inaudibles, uno se daba perfecta cuenta de que aquel hombre, mi padre, se hallaba muy lejos de la realidad, inmerso en un mundo interior totalmente inaccesible para los demás”.

E D I T O R I A L

Juan Bruguera Teixidor fundó en 1910 la editorial El Gato Negro, que se especializó en novelas por entregas, libros de chistes y biografías populares. Siguiendo el ejemplo de la clásica revista de historietas TBO, aparecida sólo cuatro años antes, en 1917, Bruguera creó en junio de 1921 el semanario Pulgarcito, revista subtitulada "Periódico infantil de cuentos, historietas, aventuras y entretenimientos". Su gran éxito hizo prosperar la editorial y en 1939 sus hijos Pantaleón y Francisco Bruguera decidieron cambiar el nombre a la empresa y darle el apellido familiar. Desde 1947, el semanario Pulgarcito se publicó regularmente y la editorial aumentó sus beneficios editando otras revistas de cómic de humor como El DDT, Tío Vivo o Din Dan, colecciones de novelas de consumo popular (en las que editó a autores paradigmáticos de la novela rosa como Corín Tellado o de la novela del oeste como Marcial Lafuente Estefanía) y cuadernillos de historietas de aventuras como El Cachorro o El Capitán Trueno.
Bruguera fue la mayor editora de cómics de España en los años sesenta y setenta y el negocio de los tebeos se fue adaptando a las necesidades del mercado: si a fines de los cuarenta y principios de los cincuenta se publicaban revistas de bajo coste con pocas páginas, al mejorar las condiciones económicas aumentó el número de páginas, mejoró el papel y se incorporó el color. Desde los sesenta se incrementó el abanico de publicaciones y de personajes que reflejaron los cambios de la época y empezaron a editarse álbumes de los personajes más populares. La editorial poseía imprenta propia y una articulada red de distribución, por lo que eclipsó a la competencia. Con el tiempo, la empresa familiar se transformó en una auténtica multinacional de la edición, implantándose en varios países de Hispanoamérica. Sin embargo, entró en crisis en los años ochenta y en 1986 desapareció tras su adquisición por el Grupo ZETA, quien la transformó en Ediciones B.
Veinte años después, en 2006, volvió a relanzarse como un pequeño sello editorial dentro de dicho grupo. La nueva etapa comenzó con la dirección de Ana María Moix, la publicación de novedades literarias inéditas en español y la creación del Premio de Novela Editorial Bruguera. A pesar de incorporar de nuevo la mítica figura, ahora más estilizada, del Gato Negro en el logotipo no parece que hasta el momento haya intención de recuperar su fondo editorial descatalogado, ya sea literario o tebeístico. Las publicaciones de Bruguera no eran de gran calidad material, si se comparan por ejemplo con los álbumes editados por esos mismos años en Francia. Les cabe sin embargo el mérito de haber divulgado la literatura popular entre los sectores más desfavorecidos de la sociedad, si bien no fue nada generosa la retribución que daba a sus dibujantes y guionistas, víctimas de contratos leoninos. La relación editorial/autor era totalmente informal. Entonces no había derechos de autor, se cobraba por novela entregada y no había forma de saber lo que ganaban con su trabajo. Ni siquiera les informaban de las traducciones. A cambio, había también una relación familiar. Cuando necesitaban dinero para la entrada de un piso o para un coche se lo pedían y luego lo descontaban de las sucesivas novelas que publicaban. Los escritores que trabajaban para Bruguera, la llamaban, haciendo gala de una fina la ironía, "la santa casa".

N O V E L A S

El principal objetivo de este blog, además de dar a conocer la figura literaria de mi abuelo, es averiguar si escribió más obras y, a ser posible, conseguir al menos un ejemplar. Agradeceré de todo corazón cualquier dato que alguien pueda proporcionarme. También estoy muy interesado en comprar cualquier novela suya (a precios razonables, por favor), no importa el estado en el que se encuentren. Incluyo las primeras líneas de cada novela con el fin de acercaros, mediante sus palabras, un poco más al escritor.

Actualmente tengo en mi poder 49 novelas de mi abuelo, 10 de ellas están repetidas, 6 son reediciones insertadas junto a novelas de otros autores, a 3 de estas novelas les falta la portada y a una el final de la historia.

La publicidad en las propias novelas y los índices de “otras obras del autor”, me ha permitido catalogar más de treinta novelas escritas por mi abuelo. Repito: la ayuda de Ramón Charlo, Alberto Díaz,
Jesús Cuadrado, Jorge Tarancón, Alberto Ayas Linde, Miguel Luis Dupaus y los chicos de Bolsi&Pulp ha sido fundamental e impagable.

Un millón de gracias a mi tío Gaspar por regalarme todas las novelas que tenía de su padre. Unas 30 en total, un tesoro que -él bien lo sabe- guardaré como oro en paño.


SONRISA DE NIEVE

Colección Bisonte nº 6. Editorial Bruguera.

(No dispongo de ningún ejemplar)



LA JUSTICIA DEL YANQUI

Colección Bisonte nº 17. Editorial Bruguera.

(1 ejemplar dedicado de su puño y letra: A Tina Silva con cariño del hermano de Manolo (M. de Silva) Badalona - 20-3-48)

- Escucha una cosa, Eddy: ¿es posible que uno quiera portarse honradamente y no lo pueda conseguir?

- Hombre…, verás… -vaciló el llamado Eddy, recostándose más cómodamente en el corpulento árbol al pie del cual estaban sentados desde hacía media hora para buscar alivio al ardiente sol de aquella tarde de agosto.

- ¿Tan difícil es mi pregunta?

- Bueno, Jim, yo… ¿qué te voy a decir? Hay muchas maneras de ser honrado.















INTRIGA EN EL OESTE

Colección Bisonte nº 32 (1948). Editorial Bruguera.

(1 ejemplar. La Biblioteca Nacional de España también dispone de 1 ejemplar)


El huracán que estuvo azotando desde las tres de la tarde la región del río Dalkett, ocasionó un gran retraso a los dos caminantes que, penosamente, arrastraban los pies para seguir el cansino paso de un borriquillo agobiado por excesiva carga.

Aún no habían hallado un lugar apropiado para instalar su campamento, y todavía les faltaban bastantes millas para llegar a Ballsel City.

- Lo siento, Elliot; no puedo seguir adelante –murmuró Relly, que así se apellidaba el que parecía más agotado de los dos.



EL SEÑORITO DEL ESTE

Colección Bisonte nº 39. Editorial Bruguera.

(1 ejemplar)

Mr. Harrison, el director del Commercial Credit Bank de Nueva York, habló a Richard paternalmente y terminó diciendo:

- El informe médico no permite duda alguna, mi joven amigo. Ha de dejar usted el trabajo inmediatamente.

- Pero yo… creí que… -balbució el muchacho.

- Sea usted valiente; no se deje amilanar; ¿acaso es usted el único que padece esa enfermedad? Por desgracia, la agitada vida de la ciudad es una terrible incubadora de microbios.

EL NOVATO Y EL GUN-MAN

Colección Bisonte nº 44. Editorial Bruguera.

EL MALIGNO DUDLEY

Colección Bisonte nº 52. Editorial Bruguera.

(1 ejemplar dedicado de su puño y letra: A mis hermanos Tinín Silva y Emilio, con gran cariño. M. de Silva M. a. Solbes Tarragona, 12-1-49)

¡Época heroica del Oeste americano! Cuando todo el que se aventuraba o vivía en aquellas vastas regiones, tenía que ir provisto de armas y equipado con pintoresco atuendo. Cuando un caballo bien amaestrado era el mejor amigo del hombre y se recorrían cientos de millas sin tropezar con un ser humano, cosa ésta que no preocupaba lo más mínimo al caminante, porque lo más seguro era que tuviera que defenderse de él.



GUN-MAN Y CABALLERO

Colección Bisonte nº 60 (1949). Editorial Bruguera.

(1 ejemplar dedicado de su puño y letra: A mis hermanos Tina Silva y Emilio con cariño inmenso. Manolo (M. de Silva) Tarragona, 7-3-49)

David Donat, un fuerte muchachote de quince años, alto y erguido, cuyo delgado cuerpo no permitía adivinar su superioridad muscular, irrumpió en el grupo donde Rogers, el hijo del maestro, apaleaba lindamente al enclenque Gus. Todos los chicos que presenciaban la pelea se habían abstenido de intervenir, y el resultado era que Gus sangraba por las narices y tenía un ojo amoratado. Intentando inútilmente contener la avalancha de puñetazos que le propinaba Rogers, se batía en retirada, pero los mirones no le dejaban salir del círculo; entre alusiones a su cobardía y arengas para Rogers, le empujaban de nuevo hacia su enemigo.



EL COW-BOY Y LA REINA

Colección Bisonte nº 64 (1949). Editorial Bruguera.

Contiene unas pocas ilustraciones entre el texto.

(1 ejemplar dedicado de su puño y letra: A mi hermana Tina Silva, de Manolo. M. de Silva 12-4-49)

- Sí, muchachos: unas vacaciones indefinidas; me despedí del rancho donde trabajaba, y voy a reunirme con mi padre. ¡Brindemos por el Far-West!

- ¡Hurra por Alan!

- ¡Que corran ríos de whisky!

Todos los vaqueros que rodeaban a Alan Feyder en el Saloon levantaron sus vasos con estrepitosa alegría.

El propietario, Seb Yonan, se llevó a Alan a un rincón, entre las protestas de los demás.










POR EL HONOR DE ROY

Colección Bisonte nº 66 (1949). Editorial Bruguera.

(2 ejemplares)

Roy Wingate parecía un centauro sobre el salvaje potro.

- ¡Ya es tuyo, muchacho!

- ¡Bravo por Roy!

El capataz del rancho, Kidd Price, le miraba con gesto de satisfacción.

- No hay otro como él –murmuró, apoyando la espalda contra la valla- . El día que se le ocurra marcharse del rancho, el patrón no podrá substituirle.

La lucha entre la bestia y el hombre continuaba.






EL GUERRILLERO DE TEJAS

Colección Bisonte nº 70 (1950). Editorial Bruguera.

(2 ejemplares. La B.N.E también dispone de 2 ejemplares)

En el año 1834 se hablaba mucho en Tejas de la subida al poder en Méjico de un célebre Presidente: Antonio López de Santa Ana.

- De simple soldado, ha llegado a la cima del poder.

- Debe de ser un hombre muy duro para imponerse a los revoltosos mejicanos.

- Su temple es de hierro, y su corazón muy cruel.

- ¿Es cierto que condena a muerte por cualquier motivo?

- Algo hay de eso, pero ve a saber qué motivos serán.






FAMA DE FORAJIDO

Colección Bisonte nº 75 (1950). Editorial Bruguera.

(2 ejemplares. Uno de ellos dedicado de su puño y letra: A TINÍN SILVA cariñosamente de M. de Silva 23-6-49. La B.N.E. dispone de 1 ejemplar)

- Aquí soy el amo ahora, ¿comprende? El amigo que está a mi lado le cribará la piel al primero que se mueva. ¡Venga el dinero! Y que nadie olvide que tengo cuatro hombres más afuera, por si alguno echase a correr antes de ahora.

- No tengo en casa más que quinientos dólares, Burt –aseguró Carlo, que era el dueño del establecimiento asaltado por la banda de Burt Simmons, el célebre y cruel forajido.

- ¡No mientas! Esta mañana has cobrado diez mil. ¿Dónde están?








EL RANCHO “DAMA NEGRA”

Colección Bisonte nº 81 (1950). Editorial Bruguera.

(2 ejemplares. La B.N.E. dispone de 1 ejemplar)

- ¡Imbéciles! ¡Gallinas! ¡Os mataré uno a uno si no obedecéis mis órdenes!

- Estás desesperado, Steel. De otra forma, no comprendo…

- Escucha, Kandell –silabeó Steel, mirándole con fijeza impresionante-. Por culpa tuya vamos a perder el negocio más grande que se nos pudiera presentar jamás. Yo confiaba en este golpe para cubrirnos el riñón durante un par de años. ¿Te das cuenta? Dos años tumbados a la bartola, cada uno por su sitio. Los federales se olvidarían de nuestras caras y después volveríamos a empezar al otro lado del mapa.





BURLANDO A LA MUERTE

Colección Bisonte nº 88 (1950). Editorial Bruguera.

(2 ejemplares. La B.N.E. dispone de 1 ejemplar)

Las palabras del sentenciado a muerte, lo mismo podrían ser una súplica que un reto.

- Yo no robé el oro de Mirthey. ¡No lo robé!

El sheriff de Laytringa, con media docena de cow-boys a sus órdenes, estaba dispuesto a evitar el linchamiento, pero era de presumir que Nord Scramble y los suyos, no se avendrían a razones.

A quince pies de distancia del árbol bajo el que se agrupaban los presuntos verdugos del infortunado Taver Cryton, más conocido por Cry, contemplaba el sheriff con aparente calma los tétricos preparativos.



EL AMO DE LA MONTAÑA

Colección Bisonte nº 92 (1950). Editorial Bruguera.

(1 ejemplar. La B.N.E. dispone de 2 ejemplares)

En una bella mañana de abril del año 1867, los veinticinco hombres que constituían la temible banda del célebre Elmo Davis, más conocido por el sobrenombre de “El Amo de la Montaña”, estaban en pleno jolgorio para celebrar el segundo aniversario de su organización. En realidad, el total de los reunidos era el de veintisiete, ya que nos guardaremos muy bien de englobar entre aquella mescolanza de individuos al jefe y a su lugarteniente, Daniel Lang. Ambos eran hombres de temple tan extraordinario, que por sí solos podrían llenar interminables páginas de aventuras.



HURACÁN DE ODIOS

Colección Bisonte nº 110 (1950). Editorial Bruguera.

(No dispongo de ningún ejemplar)



BORRACHO DE PÓLVORA

Colección Bisonte nº 116 (1950). Editorial Bruguera.

(no dispongo de ningún ejemplar. La B.N.E. dispone de 1 ejemplar)



EL PEOR DE LOS “COW-BOYS”

Colección Bisonte nº 124 (Mayo 1950). Editorial Bruguera.

(1 ejemplar)

- ¡De mí no se burla nadie! ¡Mataré a quien desobedezca una orden mía!

- Ya sabe usted, patrón, que yo…

- ¿Quién estaba de guardia anoche, a las doce?

- Pall Gibbson –respondió prontamente Howard Denny, capataz del rancho “Emerson”, cuyo propietario, Harry Emerson, le increpaba de tan dura forma.

- ¡Que venga inmediatamente!

- Ya lo has oído, Ray. Dile a Pall que venga.



A MIL DÓLARES LA VIDA

Colección Bisonte nº 131 (Junio 1950). Editorial Bruguera.

(1 ejemplar)

- Es una bestia sanguinaria con figura de mujer hermosa, Blacky. Tú ya sabes que mi corazón no es de mantequilla precisamente, pero te aseguro que, al lado de Mona, soy un párvulo llorón.

- ¡Parece mentira, con lo hermosa que es!

- Su sola presencia me intranquiliza. He matado muchos hombres, a veces por puro capricho, otras porque me pagaban, pero nunca he apretado los gatillos a gusto cuando me lo ha mandado esa mujer.




¡ADELANTE, WILLY!

Colección Bisonte nº 139 (Agosto 1950). Editorial Bruguera.

(1 ejemplar)




TITANES DEL OESTE

Colección Bisonte nº 153 (Noviembre 1950). Editorial Bruguera.

(1 ejemplar)

Tom volvió derrotado a Trippertown, la pequeña ciudad del Estado de Nevada, a unas cincuenta millas de Carson City.

Cuando, el 17 de febrero de 1865, abandonaron Columbia los confederados, Tom se encontraba entre las fuerzas que poco después evacuarían Richmond. El fin de la guerra de Secesión se aproximaba rápidamente. El fantasma de la derrota se cernía sobre las acorraladas fuerzas del Sur.

Tom Yale veía venir el gran momento. Se dio cuenta desde que tomó parte en la aplastante victoria de Chancellorsville que tantas vidas hubo de costar.



EL SECRETO DEL “GUN-MAN”

Colección Bisonte nº 158 (Enero 1951). Editorial Bruguera.

(1 ejemplar)


- ¿Os habéis dado cuenta? La suerte de ese tipo es increíble.

- Ha ligado en media hora tres escaleras de color y dos fulgens de kas.

- En mi vida he visto cosa igual, Morwar.

- No muestres demasiado asombro, Greens. Ese muchacho me parece muy decidido. Podría creer que insinúas una desconfianza, y entonces…

- No hace falta que me aconsejes. Aprendí a desconfiar de los forasteros que sacan el revólver con tanta rapidez como si lo escondieran en la palma de la mano.



MALDICIÓN EN LA PRADERA

Colección Bisonte nº 169 (Marzo 1951). Editorial Bruguera.

(1 ejemplar)

Un joven alto y fornido, de bronceada tez y ojos azules que formaban un agradable contraste con su negro pelo brillante y rebelde, se acercó al mostrador del “Fisher Saloon”; aquel establecimiento, propiedad del lustroso y potente Wirke Palls, debía su denominación al primitivo oficio que ejerció su propietario cuando vivía en Wateremest, cerca del lago Michigan. Fisher significaba pescador.

- ¿Qué hay muchacho? –le acogió Dink, el dependiente de la sección de “bar”-. ¿Ha habido mala suerte?






CORAZÓN DE NIÑO

Colección Bisonte nº 228 (Mayo 1952). Editorial Bruguera.

(1 ejemplar. La B.N.E. dispone de 2 ejemplares)

Estaban allí Tom Olake, Red Hadock, un amigo del primero, llamado Riney, y dos individuos más, compañeros inseparables del brutal y escandaloso Hadock. Estos últimos eran el patizambo Lagon y el esquelético Suto, que manejaba el revólver de un modo que le quitaba a cualquiera las ganas de averiguar si era capaz de resistir un puñetazo.

Aún no podía explicarse Tom por qué se hallaba en el “Fiver Saloon” con semejantes individuos.



LA DOBLE MISIÓN DE BILL

Colección Bisonte nº 231 (Mayo 1952). Editorial Bruguera.

(1 ejemplar. Esta novela está dedicada a Bill, su primer hijo. La B.N.E. dispone de 2 ejemplares)

- Tengo treinta años y tú, cuarenta. ¿Qué más puedes desear, viejo de los demonios?

- Déjame en paz de una vez, Gloria. ¿No te da vergüenza perseguirme de tal modo? Yo he de ir a Simmyfall uno de estos días. ¿Y sabes para qué? Para casarme con la mujer a quien amo.

Gloria Allison, arrogante y hermosa en su esplendorosa treintena, vibraba de indignación.




LA CABAÑA DE VANCE

Colección Bisonte nº 241 (Agosto 1952). Editorial Bruguera.

(1 ejemplar. Novela dedicada a su amigo Francisco Regás)

- Escucha, Daffie: la cosa más peligrosa que se te puede ocurrir es que me tomes por tonto.

- Pero, jefe… Ese tipo se ha gastado seis mil dólares en ocho días…

- Pues si eso es cierto, hemos llegado tarde. Debíamos de haber tomado contacto con él la semana pasada, o sea cuando llegó a este pueblo.

- A pesar de ello, yo creo que…

- ¡Calla la boca de una vez! ¿Te ha dado la borrachera por tomarme el pelo?



EL EXTRAÑO BANDOLERO

Colección Bisonte nº 246 (Septiembre 1952). Editorial Bruguera.

(1 ejemplar)

- Escúchame bien, Florence: ya sabes que te amo con locura y que apenas vea el buen resultado de la mina me casaré contigo, pero no vuelvas a decirme otra vez esa tontería porque me enfadaré de veras.

- Con que una tontería, ¿eh? –repuso ella, que era una bellísima mujer de veintiocho años, alta, esbelta, de negros cabellos y ojos verdes-. Pues has de saber que no podrás jamás continuar la explotación de la mina, suponiendo que logres extraer el primer oro.

SOLDADOS SIN BANDERA

Colección Bisonte nº 254 (Octubre 1952). Editorial Bruguera.

(1 ejemplar. Novela dedicada a su amigo Jaime Codoñés. La B.N.E. dispone de 2 ejemplares)

- No me pida imposibles, señor Tilney. Soy el fiscal del distrito pero no un patriarca. Si su hijo comete alguna grave fechoría, cumpliré estrictamente con mi deber.

- Pero Went es casi un niño… Cumplió hace poco los dieciocho…

- A esa edad ya puede responsabilizarse de sus actos, por lo menos moralmente. No se le puede considerar como a un muchacho. Se lo repito, Tilney.



LA SOMBRA DEL FUGITIVO

Colección Bisonte nº 493 (Junio 1957). Editorial Bruguera.

(1 ejemplar)

Lucy Dayton y Adams Brent, el feliz matrimonio que poseía uno de los ranchos más importantes en la zona sur del Valle de los Almendros, del Colorado, a pocas millas de Colorado Springs, habían demostrado que dos seres bien avenidos pueden ver transcurrir seis años sin que ni uno ni el otro demuestren acordarse de algo que llenaba completamente un febril episodio del pasado.

El nacimiento de su primero y único hijo pareció sumergirles en una diáfana laguna de dulce olvido, o fue tal vez que ambos fingían no acordarse en absoluto de Johnny Russell, el propietario, mejor dicho, el ex propietario fugitivo del “Post Saloon” de la ciudad de Mackblend.








HIENAS EN EL RANCHO “B”

Colección Búfalo nº 66. Extra ilustrada (Junio 1957). Editorial Bruguera.

Contiene unas pocas ilustraciones y páginas de cómic al final.

(2 ejemplares. Uno de ellos dedicado de su puño y letra: A mi hermana Tina Silva con todo mi cariño. Manolo …… 57)

Eran las siete de la tarde cuando Adams Brent, cansado, sucio de polvo y sudor, entró en el Post Saloon. Su caballo había quedado atado a la varanda, junto a una hermosa yegua con la que estaba conversando gentilmente para olvidar su hambre mientras el amo refrescaba el gaznate. Con movimientos de cuello, con enhiestar de orejas y suaves patadas con el borde de los cascos contra el suelo, Jo le hacía la corte a su vecina, pero se le notaba en los ojos la tristeza que produce en los caballos esa imposibilidad de quedar citados para más tarde.



“INOCENTE JACK”

Colección Bisonte nº 90. Extra ilustrada (1957). Editorial Bruguera.

Contiene páginas de cómic al final.

(1 ejemplar)

Una fuerza misteriosa empujaba a Chick Danovan hacia las diversiones inmorales y los actos punibles. Le ocurría esto desde la niñez aunque ahora alguien le disculpara diciendo que la guerra tenía la culpa de que tuviese aquel carácter disoluto, pendenciero, indiferente y hasta cruel.

En realidad Chick había vivido toda la campaña hasta 1865 como millares de jóvenes de su edad y tuvo ocasión de caldearse y curtirse en la tremenda matanza, pero eso era lo de menos.






EL TIGRE DE TRACY CITY

Colección Rodeo nº 90. Ediciones “Cies” Vigo.

(2 ejemplares)


El polvoriento camino que conducía a la diminuta ciudad de Tracy City, que en aquella época de 1865 era la única barrera que separaba a Labanon de la peste de bandidaje que afluía del desierto, dominio de los acorralados comanches, era un hervidero de gente aquella memorable tarde de agosto en que tenía que hacer su histórica aparición el mil veces temido y al mismo tiempo admirado Dan Omaha, que pronto sería conocido como “el Tigre de Tracy City”.



EL DESQUITE
Colección Mustang nº 33 (1959). Editorial Rollán.
(1 ejemplar. La B.N.E. dispone de 2 ejemplares)


CONTRA TODO Y CONTRA TODOS
Colección Mustang nº 39 (1959). Editorial Rollán.
(no dispongo de ningún ejemplar. La B.N.E. dispone de 2 ejemplares)

A la salida de Laredo, subiendo por la orilla del río Grande ya poco más de tres millas del pueblo fronterizo, se encontraban dos hombres sentados sobre unas piedras a la sombra de corpulentas encinas.
Vestían atuendos vaqueros. Sólo uno llevaba puesto un chaleco de piel, que lo diferenciaba de su compañero.
En sus manos sostenían las riendas de sus cabalgaduras; las cuales, con el bocado suelto, mordiscaban la polvorienta hierba.
El que tenía el chaleco era un hombre de unos veintisiete años; de rostro atezado y ojos castaños que miraban firmes al hablar su interlocutor.
Este ya tendría cerca de cincuenta años, y hablaba, acentuando enormemente las palabras, con el deje dulzón de los tejanos nacidos en los alrededores de la frontera mejicana.


BALA DE ORO

Colección Rutas del Oeste (Noviembre 1959). Editorial Toray.

(1 ejemplar)

- ¡Llegó Sam Rudder!

- ¡Después de más de dos años ha vuelto Sam Rudder!

- ¡Y no parece el mismo!

- Claro, han pasado dos años…

- Ese tiempo no significa nada. Además, no me refiero a su fisonomía, sino a su aspecto general, a sus modales. Tiene toda la facha de un pistolero.

- ¿Y quién te dice que no lo es?

- ¡Hombre, Ronnie! Es un chiquillo.




R E E D I C I O N E S

A excepción de las dos últimas novelas, todas las demás forman parte de unas colecciones en las que Bruguera reunía tres novelas de diferentes autores en un solo tomo, aderezadas con algunas ilustraciones entre los textos.



LA JUSTICIA DEL YANQUI

Colección Tri-Bisonte (Noviembre 1962)

(1 ejemplar)



EL SEÑORITO DEL ESTE

Colección Tri-Bisonte (Febrero 1963)
(1 ejemplar)
INTRIGA EN EL OESTE
Colección Tri-Bisonte nº 14
(no dispongo de ningún ejemplar)
EL NOVATO Y EL GUN-MAN
Colección Tri-Bisonte nº 10
(1 ejemplar, regalo del amigo Miguel Luis Dupaus)






HIENAS EN EL RANCHO “B”

Colección Tri-Búfalo (Febrero 1963)

(2 ejemplares)



EL COW-BOY Y LA REINA

Colección Tri-Bisonte (Octubre 1963)

(1 ejemplar)



LA CABAÑA DE VANCE

Colección Ases del Oeste nº 266 (Junio 1964)

(1 ejemplar)


CONTRA TODO Y CONTRA TODOS
Colección Oeste nº 367 (1984). Editorial Andina.
(No dispongo de ningún ejemplar)


Casi todas las portadas de las novelas de M. de Silva las ilustró Jaume Provensal i Baus (1916-2002). Este dibujante y portadista, con extensa obra en las colecciones de narrativa popular de los mercados catalán y gallego, también realizó ilustraciones en blanco y negro en el interior de algunas de estas novelas.




C O M P A Ñ E R O S

Desde finales de los años 40 hasta bien entrados los 60, fueron muchos los escritores que se dejaron la piel con novelas quincenales, incluso semanales, para Bruguera y otras editoriales. Concretamente en Bruguera, en esos primeros años se concentró una buena dosis de talento y muchos profesionales, abogados, médicos, arquitectos, que no podían trabajar por su pasado republicano, encontraron en la escritura de estas novelas una forma de ganarse la vida. También hubo numerosos casos de cargos culturales del bando perdedor, represaliados por el franquismo, que escribieron a destajo novelitas de a duro. Unos autores vendían más que otros, los lectores tenían sus favoritos, claro, pero todos por igual sufrieron las duras e injustas condiciones editoriales.
Hoy día nadie les recuerda, aunque sus novelas siguen vendiéndose en España y Latinoamérica por millones a manos de Ediciones B. Todo material reeditado, nada nuevo, incluso las mismas portadas. Novelas que se venden solas, sin publicidad, un negocio redondo forjado a cuenta del sudor de docenas de escritores cuyo pago es el olvido más absoluto.

A continuación muestro un breve listado de autores -muchos de ellos ya fallecidos, otros, preciados novelistas hoy- y el seudónimo (o varios) que solían utilizar. La lista completa, realizada por José Carlos Canalda, Igor Cantero y Juán Antonio Hernández, la podéis encontrar en:

José Mallorquí Figuerola (D. Taylor, E. Carrel, ...)

Victoria Rodoreda Sayol (Ian De Marco, John Talbot, ...)

Luís García Lecha (Clark Carrados, Glenn Parrish, ...)

Miguel Oliveros Tovar (Keith Luger)

Antonio Vera Ramírez (Lou Carrigan)

Francisco Vera Martínez (Mortimer Cody)

Francisco Pérez Navarro (Neil Abner)

Marcial Lafuente Estefanía

Francisco González Ledesma (Silver Kane)

Pedro Víctor Debrigode Dugi (Peter Debry, Chas Logan, ...)

Alfonso Arizmendi Regaldie (Alf Regardie)

Rafael Barberán Domínguez y Ángels Gimeno (Ralph Barby)